El área de referencia del páramo de Jurisdicciones – Santurbán – Berlín identificada en 2019 tiene una extensión de 138.699 hectáreas distribuidas en 30 municipios de Santander y Norte de Santander donde habitan cerca de 400.000 personas y de los cuales menos de 10.000 estarían al interior del complejo paramuno. Adicionalmente, existen 10 municipios más que se han sumado al proceso de consulta en la nueva delimitación del páramo ordenada por la Corte Constitucional en la Sentencia T-361 de 2017, en su condición de beneficiarios de los servicios ecosistémicos que el páramo brinda Aproximadamente el 24% del páramo cuenta con alguna figura de protección, pero sólo el 13.7% está bajo protección estricta mediante la figura de Parque Natural Regional (MADS, 2019, p. 3, 54; IAvH, 2014, p. 23).
Los primeros poblados mineros en Santurbán surgen en la primera mitad del siglo XVI, como Vetas y Tona. Durante el siglo XVIII, las actividad minera decae y la frontera agrícola gana terreno, destacándose el cultivo de trigo y cebada y la ganadería. Durante la segunda mitad del siglo XX, tiene lugar una importante reconfiguración territorial con el auge minero, la llegada de empresas multinacionales, la entrada a la región del conflicto armado y la emergencia de la institucionalidad ambiental (IAvH, 2014, p.18-19).
Durante muchos años la alta montaña en la región de Santurbán fue controlada por grupos guerrilleros, señalados por pobladores de Vetas y California de realizar extorsiones en forma de pagos mensuales (MWC y Censat, 2009). A comienzos de la década del 2000, la actividad de la minera Greystar en la región se suspende por el secuestro de uno de sus ejecutivos, situación que cambia con la instalación de un Batallón de Alta Montaña entre Suratá y California, la presencia militar en el campamento de la compañía en la vereda Angosturas, el desarrollo de operativos militares y el incremento del pie de fuerza en los pueblos aledaños para garantizar la operación minera que se reactiva en 2003. En 2008, se registran en Colombia 28 empresas canadienses de exploración de minería metálica, representando el 51% de la inversión nacional y extranjera en dicho sector (MWC y Censat, 2009; IAvH, 2014, p.20). En 2012, la cifra alcanza las 40 mineras canadienses (OLCA et al., 2014).
Actualmente, la minería se concentra en la vertiente occidental de Santurbán, representando un 10.4% de las actividades productivas del complejo paramuno, particularmente en los municipios de Vetas y California, mientras que las las actividades agrícolas (papa, cebolla y mora) y la ganadería ocupan el primer lugar con el 49.5%. Los ríos Suratá, Tona y Frío, originados en dicha vertiente, surten a cerca de un millón de personas en Bucaramanga, Floridablanca y Girón (IAvH, 2014, p.26, 29).