Sedes

| Titulo | Descripción | Fecha Inicio | Fecha Final | Acciones |
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| Denuncias de despojo en área de influencia de Betania | Durante su visita a Yaguará, el Presidente de la República -Belisario Betancur- recibió una denuncia por parte de un campesino del lugar, quien aseguró "que había sido despojado de una pequeña parcela, se le hizo firmar la escritura respectiva y no se le ha cancelado un solo centavo, razón por la cual se encuentra en la física calle". Al respecto, el Jefe de Estado le ordenó al ICEL abrir una investigación sobre las presuntas irregularidades "en relación con la compra de terrenos que han resultado afectados durante el desarrollo de las obras" (Diario del Huila, 1983d). Si bien descartó un remezón en los institutos descentralizados, Betancur exigió "eficacia y prontitud de los funcionarios de toda la administración pública en la solución de los problemas de la comunidad", frente a lo cual el gerente del ICEL -Juan B. Pérez- anunció un viaje a la zona en que se desarrollan las obras para atender las reclamaciones locales. En todo caso, Pérez se refirió a los avances en Yaguará que dio a conocer al Presidente Betancur, entre esos "el alcantarillado, el nuevo puente, la construcción de 26 casas [y] la electrificación de la vereda de Letrán", señalando su intención de dar respuesta a los problemas que allí se reporten en un plazo de 30 días, ya sea con soluciones concretas o con hojas de ruta sobre cómo proceder para resolverlos (Diario del Huila, 1983d). La visita del gerente se concretó el 31 de enero de 1983 (Diario del Huila, 1983e). Poco antes, concretamente el 27 de enero, el gerente de la Sociedad Hidroeléctrica de Betania -Álvaro Santoyo Cadena- renunció a su cargo, aduciendo presiones políticas que se incrementaron después de las denuncias del labriego, siendo reemplazado en el cargo por Gerardo Ramírez Gasca a quien se acusa de la crisis administrativa que aqueja a la sociedad (Diario del Huila, 1983f, 1983g). Frente a la acusación por irregularidades en la compra de predios y de su posterior usufructo hasta tanto las tierras sean requeridas para el desarrollo del proyecto, Santoyo señala que el proceso se ha llevado a cabo sin contratiempos como lo demuestra el hecho de que no haya sido necesario recurrir al proceso de expropiación previsto en la ley (Diario del Huila, 1983g). |
21/1/83 | 27/1/83 | Ver |
| Problemas administrativos y financieros amenazan con paralizar el proyecto | En la carta de renuncia de Álvaro Santoyo, el ex gerente de la Sociedad Hidroeléctrica de Betania señaló varios de los problemas que enfrenta el proyecto, entre esos los $1.000 millones COP de aportes correspondientes al año 1982 que ISA le debe a la sociedad (sumado a los que tiene pendientes por lo que va de corrido del año 1983), los $300 millones COP en cuentas por pagar que tiene Betania, los cuales contrastan con los recursos disponibles en depósitos bancarios del orden de $3 millones COP, así como los millonarios aportes que tienen pendientes el ICEL y las electrificadoras del país en su calidad de aportantes del proyecto, todo lo cual consolida un déficit cercano a los $2.100 millones COP, sumando la deuda de ISA (Diario del Huila, 1983g, 1983h; Salamanca, 1983a). Ello se traduce en retrasos de los desembolsos para atender la obra, amenazando con su parálisis según se anticipa de una comunicación enviada por el consorcio contratista el día 24 de enero de 1983 (Diario del Huila, 1983g). Frente a la posibilidad de parálisis, el gerente del ICEL -Juan B. Pérez- descartó que pueda presentarse, aunque admitió que faltan recursos los cuales se conseguirán mediante presupuestos adicionales, al tiempo que señaló que el cambio de la gerencia no tiene porqué traducirse en una parálisis administrativa. Frente a lo primero, manifestó que tradicionalmente las inversiones que se realizan en el país son deficitarias, lo cual se complementa con la gestión de recursos adicionales ante las entidades competentes, como Planeación Nacional y el Ministerio de Hacienda (Salamanca, 1983b). Un día después, el primero de febrero, el gerente del ICEL quedaría al frente -en calidad de encargado- de la Sociedad Hidroeléctrica de Betania (incluida la construcción de la presa), tras ordenarse la suspensión de Gerardo Ramírez del cargo y mientras la Procuraduría General de la Nación clarifica las irregularidades que vienen denunciándose en desarrollo del proyecto (Salamanca, 1983a). Hacia el 24 de febrero fue designado -en propiedad- el nuevo gerente de la sociedad hidroeléctrica, Victoriano Trujillo García (Rodríguez, 1983) quien reconoció el desorden administrativo que encontró en la sociedad, el cual viene corrigiéndose mediante ajustes en el personal (Rodríguez, 1983a) y el traslado de dependencias de Neiva para los campamentos de Santa Helena, al tiempo que señaló su intención de promover "proyectos alternos a la hidroeléctrica tales como los proyectos ecológicos, de reforestación, riego, explotación turística [y] piscícola y todo cuanto comprenda a la integración de programas en torno al proyecto principal" (ver Diario del Huila, 1983i; Valencia, 1983). |
27/1/83 | 14/3/83 | Ver |

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